Las flautas ya habian adormecido a los faunos en los Partys de Roma. La diosa Terpsicore los habia extenuado con sus danzas obsesivas e inacabables y sus cuerpos yacían rendidos en el frío suelo marmóreo del Dance Hall de la Divinidad.

Las bailarinas africanas brillaban a la ténue luz de los primeros rayos de sol con el efecto del sudor y la cerveza. Los suyos eran los únicos cuerpos que se mantenian erguidos en aquel mosaico humano derrotado. Recogian sus plumas y pieles después de la descarga y la Performance.

Ese imperio que domina, saquea y humilla a medio mundo se desmorona como cada viernes bajo la presión de los bombos y el trompeterío, hasta el paroxismo y el desenfreno colectivo. Efebos, centuriones, gladiadores, ninfas, senadores y otros vividores se entregan sin reservas al dios Baco y a todos los excesos mundanos en una catársis programada.

Atrapado en un Loop eterno el Imperio avanza inexorable hacia ningún lugar, con paso decidido.

Mixed by Heliogábalo

“Mientras tanto, en los extraradios de Roma …”: